María Laura, docente del Colegio Provincial de Educación Secundaria N°9 de El Calafate, Santa Cruz, acompañó a sus alumnos en una experiencia transformadora: aprendieron, se animaron a competir, ganaron y viajaron a Buenos Aires, una ciudad que varios de ellos conocieron por primera vez.
Argentina está atravesando una transformación silenciosa pero profunda en la relación de sus jóvenes con las finanzas. Según datos del informe de Junior Achievement y el Centro de Evaluación de Políticas basadas en la Evidencia (CEPE) de la Universidad Di Tella, con el apoyo del BBVA (2024) el 78% de los jóvenes declara tener intenciones de ahorrar, pero solo el 49% lo logra. La brecha entre querer y poder requiere educación, herramientas y docentes dispuestos a acompañar ese camino.
María Laura Centurión es una de esas docentes. Profesora de Economía y Administración en el Colegio Provincial de Educación Secundaria N°9 de El Calafate, provincia de Santa Cruz, llegó a Junior Achievement en 2025 por casualidad: un estudiante de su curso recibió notificaciones en su celular sobre las Olimpíadas de Educación Financiera, organizadas junto a Mercado Pago, y lo compartió con ella.
“Me motivó la originalidad de la propuesta, ya que no había escuchado acerca de Olimpíadas financieras anteriores. También me motivó el entusiasmo de mis alumnos por participar“, recuerda.
Las Olimpíadas de Educación Financiera forman parte de una alianza entre Junior Achievement y Mercado Pago —con la participación de Lufindo— que tiene un propósito claro: generar mayor inclusión financiera, promover el uso responsable del dinero y fomentar la toma de decisiones informada en jóvenes que están dando sus primeros pasos en su propia economía.
Veinticuatro horas en Buenos Aires
El equipo no tan solo participó de las Olimpíadas, sino que resultaron ganadores. Por este motivo, viajaron a Buenos Aires a presentar sus proyectos en las oficinas de Mercado Pago. Para varios de los siete estudiantes que viajaron, era la primera vez que pisaban la Ciudad Autónoma.
“Llegamos al aeropuerto a las 5 de la tarde y nos subimos al vuelo de regreso a las 5 del día siguiente. Fueron literalmente 24 horas”, cuenta María Laura.
Esa misma tarde, los llevó en subte —la mayoría lo tomaba por primera vez— al Obelisco, Plaza de Mayo, la Casa Rosada, el Cabildo, la Catedral, Puerto Madero. “Fue divino, una noche espectacular. Recorrían el Monumento a la Mujer, miraban las confiterías, los restaurantes, la música… estaban fascinados.”
Al día siguiente, a las 7 de la mañana los esperaba una combi hacia las oficinas de Mercado Pago: entrega de proyectos, actividades con otros colegios, entrevistas. A las 2 de la tarde, de regreso al aeropuerto. A las 5, vuelo a El Calafate.
“Fue hermoso, divino todo. Una experiencia increíble.”
Un punto de partida que se expande
La experiencia de las Olimpíadas fue el primer paso. En 2025, María Laura sumó también el programa Planificá tu futuro, que encontró ideal para el momento que estaban atravesando sus estudiantes: la ansiedad ante el fin del secundario.
“Están muy preocupados por lo que van a hacer cuando terminen el colegio. Es una manera de canalizar esa ansiedad“, explica.
En 2026, redobló la apuesta. Incorporó varios programas de Educación financiera y también Socios, integrándolos como estrategia pedagógica dentro de las materias que dicta: “Es una manera de diversificar la didáctica. Sumar otras actividades a las tradicionales.“, comenta.
Lo que empezó con una notificación que llegó a un alumno de El Calafate se convirtió en una red de aprendizajes que crece año tras año: competencias financieras, habilidades para planificar el futuro, herramientas para tomar decisiones, y veinticuatro horas en Buenos Aires que ninguno de los siete estudiantes va a olvidar.
“Agradecer la buena predisposición y el entusiasmo de todos los que hacen Junior Achievement.“, concluye María Laura.

