Llevamos adelante junto al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación un programa de mentoreo llamado “Tu compromiso transforma” que tiene como objetivo cambiar la vida de 200 jóvenes en situación de vulnerabilidad que carecen de un proyecto de vida de corto y largo plazo. 

Dentro del programa, en el que también trabajan otras ONG divididas por zonas, nuestro trabajo se centra junto a los jóvenes de 3 de Febrero que ni estudian, ni trabajan. Alrededor de 60 duplas (mentores y jóvenes) comparten espacios comunes desde el mes de octubre pasado intentando construir un proyecto de vida y de futuro.

El programa propone unir durante un período de 9 meses a cada joven con un mentor, para que juntos establezcan metas, desarrollen y/o recuperen la confianza en sí mismos y logren objetivos que abrirán las puertas a un futuro más promisorio.

Los jóvenes tienen entre 15 y 25 años y están acompañados por mentores de todas las edades y distintas trayectorias. Se han sumado al proyecto mentores corporativos de Banco Itaú, Banco Nación, SC Johnson y Grupo L; así como mentores independientes que dedican su tiempo, compromiso y cariño.

Esto nos contaba Pablo Arias, uno de los mentores, de sus encuentros con Ezequiel:
“Estamos empezando un vínculo muy lindo. Hay respeto, hay confianza, y eso nos permite de a poco conocernos cada día más. Él vive solo con su hermano de 14 años quien pasa por una época complicada entre drogas, malas compañías y algo de descontrol en estos días.
Sin poder llegar a él, se refugia en su abuela, quien lo acercó al centro Envión y quien busca acompañarlo para que su vida sea un poquito mejor.
En Envión participa entre otras actividades, de los cursos de cocina, para ayudar a su abuela cuando “lo deje”, aparentemente ella cocina muy bien!
Desde que nos conocimos ella sale en muchas conversaciones, es evidente que es de las personas más presentes en su vida.
Busque espacios en los que Ezequiel se sintiera a gusto. Su vida tiene pocas experiencias, poco vivido y por consiguiente pocas expectativas. Conversando surgió un “cuando estoy aburrido o no sé qué hacer salgo a correr y me despejo” y coincidimos en el deporte.
Le propuse armar un plan, le comente que conocía personas que podían ayudarnos a armarlo responsablemente, pero que necesitaba su compromiso para abordarlo que sin ello nada se lograría, y aceptó.
Al siguiente encuentro, le presente el comienzo del plan básico de entrenamiento para iniciarse en la actividad, el que iría siendo monitoreado mes a mes para analizar sus avances y desarrollo con un profe amigo.
El plan incluía el compromiso de entrenar tres veces por semana y mi duda fue si el tomaría ese compromiso, ya que mi contacto sería a la distancia. Recuerdo cuando se lo entregue un viernes en uno de los encuentros en Envión, se lo explique, hablamos de la importancia de cumplirlo como estaba pautado y quedamos en hacer un seguimiento juntos.
Llegó el lunes. Muy lluvioso y gris… y pensé ¿Qué día complicado para arrancar a comprometerse con la vida, no?
A la noche me escribió y me dijo que salió a correr bajo la lluvia porque “Hoy debía arrancar con el plan!!!!”
No puedo explicar el orgullo que me generó y la ganas que me dieron de seguir adelante con el programa, porque el primer escalón, el más importante, era la confianza y compromiso mutuos. 
Ya transitamos el tercer mes de entrenamiento, hablamos varias veces por semana para charlar sobre este y otros tantos temas que puedan surgir pero lo más importante es que creo que vamos de a poquito avanzando. Con el profe queremos invitarlo a participar de una carrera, para eso seguimos avanzando sobre sus marcas y avances.
Paralelamente charlamos sobre la continuidad de sus estudios, los que dejó a mitad de tercer año y la posibilidad de retomar en una escuela para adultos. Sobre esto también estoy viendo alternativas.
Cada encuentro nos deja siempre algo nuevo para pensar y eso es lo que creo nos mantiene con ganas de seguir y afianzar nuestra relación.
Para el arranque del año le regale un libro de ciencia ficción, el de la película Maze Runner, que mezcla algo de fantasía, supervivencia y necesidad de conocer cosas nuevas… el había visto la película y le había gustado mucho. Se puso muy contento y se sorprendió. Espero pueda encontrar ahí en la lectura otra pata donde apoyarse y afianzarse.
En el último encuentro las coordinadoras nos pidieron charlar con nuestros mentoreados sobre una frase que decía algo así como “en que sentían que el Mentor los había ayudado, o que creían que habían encontrado/ logrado con su mentor” y Ezequiel en las pocas palabras que dejó escapar en ese momento dijo que yo era como “su mejor amigo o como un hermano mayor”. Fue todo lo que necesité para confirmar que algo bueno se estaba gestando”. Pablo Arias, Mentor
Durante el mes de marzo comenzaran otras 70 duplas más. Seguimos avanzando con “Tu compromiso transforma”, reuniendo a los jóvenes con sus mentores y facilitando espacios compartidos.
Si tenés preguntas o queres participar escribinos a mentoreo@junior.org.ar
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