Por Julieta Sayar

Hasta el Siglo XX se consideraba a la mujer como propiedad del hombre, quien era el proveedor de la familia y ocupaba cargos activos en la vida pública, mientras que la mujer quedaba relegada a los espacios domésticos y de cuidado. Sin embargo, desde 1.908 hasta la actualidad, las luchas femeninas lograron avanzar hacia la independencia y modificaron el rol que las mujeres ocupan en diversos espacios. A partir del surgimiento de las sociedades modernas, fuimos paulatinamente viendo la aparición de mujeres autónomas e independientes capaces de desempeñar no sólo uno, sino múltiples roles; mujeres que buscan día a día ampliar los espacios de actuación y liderazgo femeninos, superando los obstáculos y barreras impuestas por una sociedad principalmente patriarcal.

mujeres-emprendedoras-campana-09Si como objetivo último, nuestras sociedades asumen esta búsqueda como propia, debemos aspirar también al surgimiento de economías más justas y equitativas, planteando el empoderamiento de las mujeres como un paso fundamental para lograrlo. Somos conscientes de que “empoderar” es un término que se utiliza frecuentemente y muchas veces se pierde la dimensión, el significado y la extensión que el mismo posee. Entonces, ¿a qué nos referimos cuando decimos que es necesario “empoderar” a las mujeres? Hablamos de tomar una postura distinta en lo que respecta a su rol en la sociedad; a comprometernos activamente a modificar los pre conceptos existentes que colocan a la mujer en una situación de dependencia del sexo masculino; a un cambio de cultura donde la mujer no sea simple eco del hombre. Nos referimos también a fomentar el surgimiento de mujeres dueñas de sus vidas y sus economías, capaces de tomar las riendas de su destino.

Desde Junior Achievement recogemos este desafío y lo asumimos como propio. Apoyados en la creencia de que las mujeres destinan un mayor porcentaje de sus ingresos en educación, salud y bienestar, y reconociendo el papel fundamental que ellas ocupan como sostén de sus familias en América Latina (según CEPAL¹, en latinoamérica el 26% de los hogares son jefaturas femeninas sin presencia de un hombre, mientras que en hogares con presencia masculina y femenina, el 34% son mantenidos por una mujer); entendemos que gran parte de nuestros esfuerzos deben destinarse a fomentar el surgimiento de mujeres autónomas.

mujeres-emprendedoras-jefaturas-de-hogar-09Mujeres Emprendedoras es un programa destinado mejorar la posición económica de las mujeres, capacitándolas y dándoles la posibilidad, a través de micro créditos, de desarrollar sus emprendimientos. Durante todo el proceso (8 clases), tienen la oportunidad de crecer, aprender nuevos conceptos que las ayudan a ordenar sus proyectos adquiriendo nuevas herramientas para profesionalizar sus emprendimientos, encontrando, a través de ellos, una nueva forma de autonomía que hasta ese entonces les resultaba inalcanzable. Desde que se implementó el programa en Argentina, en el año 2013, más de 600 mujeres tuvieron esta oportunidad.

Debemos tener presente que de ningún modo se trata de una lucha entre los géneros, sino de habilitar a las mujeres espacios que hasta el momento no estaban habilitados. Es un camino que debemos recorrer juntos, hombres y mujeres, entendiendo que sólo así podremos transitar hacia sociedades más estables y con mejor calidad de vida para toda la población en su conjunto. Programas como Mujeres Emprendedoras son la muestra de que con ideas claras, trabajo duro y convicción, un futuro mejor es posible.

¹Pobreza y desigualdad desde una perspectiva de género; CEPAL

#AprenderAEmprender #MujeresEmprendedoras

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Julieta Sayar es Licenciada en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador, estudiante de la Maestría en Derechos Humanos y Políticas Sociales de la Universidad de San Martín y Coordinadora Educativa de Junior Achievement Argentina.