Por: María Susana Di Costanzo; Docente de Nivel Medio

El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), ese que coloca al alumno como protagonista de su propio proceso de aprendizaje, viene siendo un desafío que se nos plantea a los docentes desde hace ya varios años. Nos encontramos en la búsqueda constante de programas que no sólo logren que nuestros alumnos alcancen un aprendizaje significativo sino también, que favorezcan una formación integral.

En este sentido y luego de varios años de trabajar con Junior Achievement, quería compartirles las ventajas que se han evidenciado en mis alumnos con la implementación de distintos programas de JA en el aula.
1. Aumentan la autoestima.
Observamos que la mayoría de los alumnos que no participa en clase, tienen miedo al ridículo, a la burla, a la cargada. Los programas de Junior Achievement sacan al alumno del contexto de clase tradicional, el conocimiento se construye entre todos y forma parte de la misma experiencia.
La mayoría de los alumnos logra enfrentar sus miedos y observar sus logros. En cada programa el alumno tiene la posibilidad de desarrollar su potencial y al finalizar, sentirse orgulloso del trabajo realizado.
2. Enseña a trabajar en equipo.
Esta es probablemente una de las habilidades más valoradas hoy en el mundo laboral. Todos los programas de la Fundación implican trabajar en equipo, con esto aprenden de sinergia, del valor y el potencial del otro en su relación con el equipo y los objetivos comunes. 
3. Aprenden a emprender haciendo.
Dice la famosa frase “dímelo y lo olvidaré, muéstramelo y lo recordaré, déjame hacerlo y lo aprenderé”. Todos los programas de Junior Achievement involucran a los alumnos en distintas actividades en las que deben poner a prueba sus conocimientos, proponer, producir, tomar decisiones, ver frutos de las mismas, sopesar resultados, rendir cuentas.
4. Ganan autonomía.
La autonomía es uno de los objetivos que se plantean en el perfil del egresado de la escuela secundaria. Durante el desarrollo de los distintos programas, los alumnos aprenden a tomar decisiones por sí mismos, a equivocarse a probar, a discutir y argumentar con sus compañeros, a afrontar esas decisiones. El docente o asesor acompaña, guía, orienta; convirtiendo al alumno en protagonista de su propio proceso de aprendizaje.
5. Aprenden de sus pares.
En los programas se generan diversas situaciones en las que los alumnos aprenden de sus compañeros, de manera horizontal. Los alumnos ocupan roles y funciones diferentes a las que ocupan en las clases, se comprometen de distinta manera y sirven de ejemplo y modelo a sus propios compañeros. Se ayudan, se contienen, se enseñan mutuamente. Esta es una poderosa herramienta pedagógica.
6. Conocen e interactúan con gente de distintos ámbitos.
La “red de contactos” es una gran herramienta que servirá a los alumnos en su futuro. La participación en los programas de Junior Achievement inicia esa red, construyendo relaciones ya sea con alumnos de otros colegios como con profesionales o funcionarios del ámbito público y privado. 
7. Fomentan el espíritu emprendedor.
Esta es otra de las habilidades más buscadas en el mundo laboral, así como un comodín para su futuro. Los programas de la Fundación promueven el desarrollo del espíritu emprendedor como herramienta y como actitud ante la vida “si algo no es como esperaba, debo encontrar una solución”.
8. Incluyen.
Los programas de Junior Achievement son inclusivos, todos pueden participar ya que cada alumno encuentra el lugar desde donde mejor puede aportar para el crecimiento del grupo. Además la mayoría de los programas, especialmente cuando desarrollan actividades fuera del aula y de la escuela, permiten compartir intereses, capacidades y realidades distintas con otros alumnos que transitan los mismos procesos.
9. Orientan vocacionalmente.
¿Qué voy a hacer en el futuro? Este es el gran interrogante de muchos alumnos, especialmente en los últimos años de secundaria. Programas como “Socios por un día” o “La Compañía” promueven situaciones en las que los alumnos logran vivenciar el trabajo en distintas áreas y profesiones, descubrir en cuáles se sienten más cómodos o son más capaces; conocerse, descubrirse y ganar confianza para poder responderse esa y otras preguntas.
10. Fomentan la creatividad.
Otra gran habilidad que se pretende desarrollar durante la escuela secundaria y que está presente en las carreras del futuro es la creatividad. Los programas de JA fomentan la creatividad, las soluciones creativas, la resolución de desafíos, los nuevos y distintos puntos de vista a problemáticas comunes. 
Cada año recogemos nuevas anécdotas, experiencias, éxitos y fracasos; de los que los alumnos aprenden seguramente mucho más. Esta lista no es exhaustiva. Es sólo un intento de poner en palabras el trabajo que llevamos adelante juntos en las aulas y su valor. Vale también como reconocimiento a aquellas empresas y voluntarios que generosamente donan sus recursos para que más alumnos puedan verse beneficiados con esta serie de fortalezas, que sin duda, no serán las únicas.
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