Todos en algún momento pensamos en emprender un proyecto solos o con amigos, pero son muy pocos los que además de pensarlo lo llevan a cabo. Para ello hay que ser valiente y perseverante. No es sencillo planificar, tener mediciones, evaluar, obtener financiamiento, buscar clientes potenciales (y mucho menos conseguirlos), proveedores, etc. y son sólo algunos factores a tener en cuenta para emprender un negocio.

Abundan las ideas, pero las personas que emprenden son esos que dejaron de pensarlo para ponerlo en acción. Aquí te dejamos cinco pasos elementales que mejorar tus posibilidades de emprender.

  1. Haz de tu idea un proyecto: Verbaliza, escribe, dibuja las primeras líneas. Comparte con otros. Cuando lo dices, las cosas comienzan a ser reales. Evalúa la reacción de los otros.  Esto te obligará además a definir correctamente la idea, el problema y la solución planteada y cuando lo tengas, podrás evaluar qué tan viable, realista y posible es.
  2. Traza tu red: Los proyectos necesitan de un equipo, de aliados, de una red. Si bien es tu proyecto personal y requerirá toda tu energía, hay personas que pueden ser muy importantes para que se  haga realidad. Piensa en tu equipo, en tus aliados. Puedes aprender de la experiencia de otros, de soluciones al mismo problema, de errores.
  3. Delimita: Divide el proyecto en partes, etapas, fases. Delimita plazos y objetivos, puntos principales y acciones acompañadas de fechas. Utiliza técnicas visuales de gestión de proyectos para poder planificar correctamente.
  4. Cuestiona todo: Visualiza tu proyecto desde afuera y cuestiona todo para lograr encontrar puntos que podrías resolver de antemano o considerar. Pide opiniones respeto a los puntos críticos o distintas maneras de encarar el problema. No dejes que te sorprendan.
  5. Acciona: Ya es hora de que entres en acción. Debes tener bastante afinado tu plan de negocios… ponelo a prueba. Nada te dirá cuáles van a ser los resultados como ponerlo en práctica, evalúa tu idea. Nunca habrá mejor momento que ahora. Y si algo no sale como lo habías planeado… ajusta y aprende y vuelve a comenzar por el paso 1, las principales virtudes de los emprendedores.

Si bien muchos de los emprendedores de éxitos comparten cualidades en común, también es cierto que no todos son iguales. Haz tus propios pasos que se ajusten a tu forma de ser; pero convierte tus sueños en ideas, tus ideas en proyectos y tus proyectos en acción. La diferencia entre un emprendedor de éxito y quienes no lo son es la manera en que afronta con certeza y altura las dificultades que se le presentan.

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